El condicionamiento metabólico y la actividad física

El condicionamiento metabólico, comúnmente conocido como metcón, es un cambio en la condición física que afecta al cuerpo a través del aumento del flujo sanguíneo, el aumento de la frecuencia cardíaca y el aumento de las respiraciones por minuto.
El acondicionamiento metabólico es sumamente importante durante la fase de entrenamiento. El entrenamiento que no tiene ningún efecto sobre el metabolismo porque se realiza siempre con el mismo volumen e intensidad no producirá resultados óptimos de entrenamiento con el tiempo.

El metabolismo de la energía

El acondicionamiento es un método de entrenamiento que permite estimular tres sistemas diferentes de producción de energía: veámoslos juntos.

  • Metabolismo aeróbico: el primero de estos sistemas de energía es utilizado por el músculo para la producción de ATP, que es la molécula que permite a los músculos contraerse, a través de la demanda de oxígeno al cuerpo para la degradación oxidativa de las reservas de calorías (consistentes en grasas y carbohidratos). El rendimiento de los músculos a través de este mecanismo metabólico se permite gracias a la máxima concentración de suministro de oxígeno que se realiza en los distritos musculares (llamado Vo2Max). Este proceso puede lograrse mediante la práctica de deportes que se prolongan en el tiempo, como correr durante más de 3-5 minutos.
  • Metabolismo anaeróbico alactádico: este sistema metabólico es típico del tejido muscular y permite la producción de energía. Se utiliza principalmente para expresar la fuerza pura, es decir, para producir energía a un nivel máximo que dura unos pocos segundos. Como no requiere oxígeno para ser consumido, no produce ácido láctico en el cuerpo. Este proceso se puede lograr a través de los deportes de levantamiento de pesas (fisiculturismo o powerlifting), atletismo (60-100 m), lanzamiento de pesas o de jabalina.
  • Metabolismo anaeróbico del lactato: este método de producción de energía es típico del tejido muscular y se produce sin tener en cuenta la cantidad de oxígeno y el V02max corporal, sino sólo teniendo en cuenta la glicólisis anaeróbica, es decir, la glucosa. El metabolismo anaeróbico del ácido lácteo es activado por el cuerpo cuando se necesita alta energía para realizar esfuerzos rápidos e intensos que no pueden ser apoyados por el metabolismo aeróbico. Este proceso puede lograrse levantando las sobrecargas durante un tiempo más largo que el anaeróbico y corriendo a un nivel máximo.
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Una vez aclarado el funcionamiento de los tres mecanismos energéticos responsables de la producción de energía en nuestro cuerpo, podemos analizar un tipo de entrenamiento que tiene altos efectos de condicionamiento metabólico: estamos hablando de un entrenamiento a intervalos.

Entrenamiento a intervalos

Este método de entrenamiento siempre se ha utilizado ampliamente en los deportes de equipo y en el atletismo como acondicionamiento metabólico.

Últimamente también se ha extendido en los gimnasios y clubes de fitness.

La razón de este éxito se debe a que este tipo de entrenamiento permite a los entrenadores de atletismo y a los entrenadores personales utilizar las cargas de trabajo a intervalos de tiempo con efectos máximos sobre el Vo2 Max, pudiendo así trabajar fácilmente y simultáneamente tanto desde el punto de vista aeróbico como anaeróbico. Esto ha permitido eliminar los protocolos de trabajo con interminables minutos de entrenamiento aeróbico al final de la sesión para tener adaptaciones cardiovasculares a nuestro metabolismo.

¿Pero en qué consiste exactamente el entrenamiento a intervalos?

Este método de entrenamiento puede utilizarse mediante la monitorización de la frecuencia cardíaca y manteniendo como parámetro un cierto rango de frecuencia cardíaca más allá del cual no se debe empujar, que variará en función del sujeto y del parámetro de entrenamiento que se desee alcanzar.

Al principio recomendamos que le siga un entrenador personal con experiencia, que haya asistido a un curso reconocido de entrenador personal, para identificar su estado de forma.

Después de un cierto período de entrenamiento, habiendo pasado el primer microciclo de entrenamiento, veremos que, con la misma intensidad de entrenamiento y tiempo cubierto, tendremos un ritmo cardíaco más bajo.

Este resultado será una señal de que el cuerpo reacciona con prontitud al estímulo y se producen adaptaciones positivas que permiten al sujeto progresar en su preparación, reconociendo el mérito del trabajo realizado al preparador físico.

¿Cómo proponer un entrenamiento a intervalos en los gimnasios?

El discurso es muy simple, sólo hay que aplicar la teoría a la práctica y eso es todo.

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Puedes aplicar la carga de trabajo en una cinta de correr, en una elíptica, en una bicicleta o incluso a través de un entrenamiento funcional, o pequeños circuitos funcionales con cuerpo libre o utilizando pequeñas herramientas (mancuernas, gomas elásticas, kettlebel).

El acondicionamiento metabólico ya se realiza con un mini-circuito de cuatro o cinco estaciones, dentro del cual cada ejercicio se realiza durante un período de tiempo que puede ser de entre diez y veinte segundos o durante un número definido de repeticiones. El tiempo de recuperación entre una estación y otra es relativo, pero no debe ser mayor que el tiempo de trabajo.

Ciertamente, el uso de entrenamiento a intervalos puede ser muy útil para perder peso o para tonificar el cuerpo, obviamente si va seguido de una dieta correcta y una hidratación adecuada.

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