Lesiones de rodilla mientras esquiamos

El esquí es sin duda uno de los deportes de invierno favoritos de todo el mundo, rodeado de grandes extensiones de nieve y cielos azules y despejados.

¿Pero se ha preguntado alguna vez lo arriesgado que puede ser para su salud disfrutar de la llamada «semana de esquí»?
La mayoría de los esquiadores, de hecho, ignorando por completo el riesgo de lesiones, especialmente en la rodilla, que pueden correr, descuidan un entrenamiento atlético serio, capaz de permitir que el cuerpo reaccione mejor a los estímulos externos resultantes del intenso esfuerzo del esquí.
En este artículo analizaremos los principales riesgos que corren las rodillas al esquiar y cómo evitar que estos desagradables traumas arruinen la tan soñada semana de esquí.

La relación entre las lesiones y el equipo

A lo largo de los años, el trauma en el esquí ha cambiado, y se mueve de la mano con el equipo que se utiliza para practicar el deporte.

En el pasado, las botas de cuero que se utilizaban para esquiar, en caso de caída, causaban muy a menudo fracturas en el maléolo y la tibia porque la energía de torsión producida durante la caída se cargaba principalmente a nivel de los 2/3 inferiores de la pierna.
La llegada de las nuevas botas de plástico, más altas y rígidas que los modelos anteriores, hace que la energía de torsión se concentre a nivel de la rodilla, causando un trauma en esta zona en caso de caída.

Esto es precisamente lo que ha determinado en los últimos años, a pesar del aumento de los sistemas de protección en las pistas de esquí, un aumento estadístico del número de esguinces de rodilla en caso de caídas mientras se esquía, con una disminución proporcional y consecuente del número de fracturas malleolares y/o de pierna.

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Este aumento de las lesiones también está dictado por la velocidad cada vez mayor con la que el esquiador medio se desplaza por las pistas. A lo largo de los años, la velocidad a la que se toman las curvas, tanto en descenso como en slalom, ha aumentado tanto que, en caso de un error técnico, es muy difícil evitar caer y causar un trauma.

En comparación con la década de 1980, el número de esguinces de rodilla ha aumentado tanto que podemos definir nuestra era como la era del esquí cruzado.

Análisis de lesiones de esquí

Repasemos ahora algunos de los mecanismos por los que se puede producir una lesión de los ligamentos de la rodilla y cómo algunas de estas lesiones pueden ocurrir incluso sin una caída.

  • LESIÓN POR GOLPE: ocurre después de una retracción accidental del baricentro con un intento del sujeto de restablecer la centralidad, usando el borde trasero de la bota como palanca.
  • ESTRÉS EN VALGO: es uno de los casos más frecuentes de fractura. Se determina la ruptura aislada del ligamento colateral interno.
  • ROTACIÓN EXTERNA DE RODILLA: es el mecanismo más frecuente de ruptura del ligamento cruzado anterior. El pie se bloquea al suelo y gira hacia afuera con respecto a la dirección del movimiento, el cuerpo sigue avanzando y al mismo tiempo se acentúa el ángulo de valgo entre el fémur y la tibia.
  • VARO-ROTACIÓN INTERNA: Ocurre con menos frecuencia, cuando el pie se fija en el suelo y gira hacia adentro con respecto a la dirección del movimiento mientras el cuerpo continúa su movimiento hacia adelante y el ángulo de varo entre el fémur y la tibia se acentúa.

Preparación para esquiar

Si bien el primer consejo en general es mantener una velocidad moderada en las pistas de esquí y ser cauteloso respetando a los demás, un buen calentamiento antes de iniciar una actividad deportiva dará ciertamente a los músculos más elasticidad, limitando así las posibles lesiones debidas a movimientos bruscos.

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También hay que tener en cuenta que un buen calentamiento físico también facilita la concentración y la proactividad.

Un cuerpo caliente y bien preparado llevará a cabo en menos tiempo lo que nuestro cerebro está procesando.

En los días previos a sus vacaciones de esquí, es muy importante fortalecer la fuerza, la potencia, el equilibrio y la agilidad de las extremidades inferiores para mejorar su rendimiento en el esquí.

La fuerza, ante todo, es un requisito fundamental para un desempeño seguro. No es casualidad que todos los esquiadores profesionales, pero también los aficionados de competición, para aumentar su fuerza y potencia y evitar traumatismos y lesiones en las extremidades inferiores inviertan su tiempo de verano (temporada baja) en la sala de pesas.

Por eso recomendamos las sentadillas para mejorar la fuerza de los miembros inferiores como uno de los ejercicios fundamentales que no deben faltar en el programa de entrenamiento cuando se planifiquen las vacaciones de esquí.

Es muy importante realizar el movimiento perfectamente. Si tiene alguna duda, al menos en la fase inicial, póngase en manos de un instructor experimentado, como un entrenador personal cualificado que haya asistido a un curso de entrenador personal reconocido.

Usando una pesa que puedes levantar, 12 veces para dos series. A medida que pasa el tiempo y su fuerza aumenta, puede aumentar gradualmente el peso que es capaz de levantar 12 veces durante 3 series.

El segundo movimiento básico que sugerimos es la arremetida con mancuernas. Con este ejercicio, que debe realizarse a la perfección, mejorará la estabilidad de las rodillas y el tronco.

No te dejes encontrar desprevenido… unos simples y rápidos ejercicios, además de mejorar tu salud, podrían salvar tus vacaciones de esquí!

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